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Cómo trabajamos

Cuatro fases y un anexo

No hay descubrimiento de tres semanas ni taller de innovación. Se mide lo que hay, se cierra el alcance por escrito, se construye, y se entrega con todo a tu nombre.

48 hde la llamada a la propuesta escrita
3hallazgos accionables o el diagnóstico no se cobra
100%del código y las cuentas quedan a tu nombre

En resumen

Cuatro fases: diagnóstico, propuesta en 48 horas, construcción y entrega. Empieza con una llamada de quince minutos sin costo.

La propuesta trae alcance, precio y fecha cerrados. No es una estimación con rangos: es la cifra que se factura.

Si el sistema ya existe y responde mal, la primera fase es un diagnóstico medido de una semana, con garantía: si no llega a tres hallazgos accionables, no se cobra.

Al entregar quedan a tu nombre el repositorio, la infraestructura, las credenciales, la documentación de operación y el conjunto de evaluación con la línea base medida — la vara con la que puedes medir a cualquier proveedor después, incluidos nosotros.

De la primera llamada al sistema operando

Cada fase termina en algo que se puede leer o ver funcionando. Ninguna termina en un informe de avance.

  1. 1 · DiagnósticoQuince minutos, sin costo. Sales con una de tres respuestas: se arregla, se construye, o no vale la pena. Si ya tienes algo que responde mal, medimos el sistema en una semana y te entregamos los fallos ordenados por impacto. Sin tres hallazgos accionables, no se cobra.
  2. 2 · Propuesta en 48 horasAlcance, precio y fecha cerrados, por escrito. Dice qué queda fuera, que importa tanto como qué queda dentro, y con qué números vas a saber si funcionó. Si el proyecto no encaja, la propuesta lo dice.
  3. 3 · ConstrucciónDe dos a ocho semanas. Entregamos en partes que puedes ver funcionando, no en porcentajes de avance. Si algo cambia el alcance, lo hablamos cuando aparece y decides antes de gastarlo.
  4. 4 · EntregaEl sistema queda operando y todo el anexo queda a tu nombre. Sin mensualidad obligatoria. El soporte es aparte y se decide después, con el sistema ya en producción.

Qué queda a tu nombre cuando termina

Esta lista va en la propuesta, no en la conversación. Es la diferencia entre comprar un sistema y alquilarlo.

EntregableQué contienePor qué importa
RepositorioTodo el código con su historial, a tu nombreSi cambias de proveedor, el trabajo no se va con nosotros
Infraestructura y credencialesCuentas de nube, claves y accesos, a tu nombre desde el primer díaNo queda una cuenta nuestra en el medio
Documentación de operaciónCómo se despliega, qué se monitorea y cuánto cuesta al mesOtro equipo lo recoge sin hacer arqueología
Conjunto de evaluación y línea basePreguntas reales con su respuesta correcta, medidas antes de salir a producciónTe queda la vara para medir a cualquiera después, a nosotros incluidos
Publicación en tiendasApp Store y Google Play a nombre de tu empresaSolo en móvil, y es donde más seguido queda amarrado un cliente

El conjunto de evaluación va incluido en RAG, agentes y rescate: sin él no hay garantía de desempeño que firmar. En chatbots y automatización es opcional. En software, móvil e integraciones no aplica.

Lo que no hacemos

No hay descubrimiento de tres semanas facturado antes de saber si hay proyecto, ni taller de innovación, ni presentación con el logo de tu empresa en la primera lámina.

No cobramos suscripción mensual por mantener encendido algo que ya pagaste. Si quieres soporte, es un contrato aparte que se firma después, con el sistema en producción y con datos de cuánto realmente hay que mantener.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si el alcance cambia a mitad del proyecto?

Se dice cuando aparece, no al final. Se cotiza aparte, se aprueba o no, y el alcance original sigue con su fecha. Lo que no hacemos es absorberlo en silencio y entregar tarde: un cambio de alcance conversado a tiempo es una decisión, uno descubierto en la entrega es una discusión.

¿Trabajan con nuestro equipo o aparte?

De las dos formas, y conviene decidirlo en la propuesta. Cuando hay equipo interno, lo normal es que nosotros construyamos la parte de IA y ellos las integraciones con sus propios sistemas, que es donde su conocimiento vale más que el nuestro. Cuando no lo hay, entregamos con la documentación pensada para que alguien lo recoja.

¿Qué pasa si el diagnóstico dice que no vale la pena?

Se entrega igual, con el porqué y con la recomendación de qué hacer en su lugar — que a veces es una plataforma de suscripción de sesenta dólares al mes. Es la tercera de las tres respuestas posibles de la llamada y se dice más seguido de lo que uno esperaría. Un diagnóstico que solo puede terminar en «sí, contrátenos» no es un diagnóstico.

¿Hay suscripción o mensualidad obligatoria?

No. El sistema queda operando en tu infraestructura, con tus credenciales, y el costo recurrente que queda es el de los proveedores que consume —el modelo, la nube— facturado directamente a tu cuenta y no a través nuestro. El soporte es opcional y aparte.

¿Cómo se pacta el pago?

Se cierra en la propuesta, junto con el alcance y la fecha, y depende del tamaño del proyecto. Lo que no cambia es que la cifra de la propuesta es la que se factura: si aparece trabajo adicional se cotiza aparte y se aprueba antes de hacerlo.

Agendar 15 minutos

Una llamada para poner sobre la mesa qué se está construyendo o qué dejó de funcionar. Termina con una respuesta concreta: se arregla, se construye, o no vale la pena.